Pintura de género o costumbrismo

La pintura de g√©nero o como tambi√©n es com√ļnmente denominada ‚Äúcostumbrismo‚ÄĚ, es el tipo de g√©nero pict√≥rico que representa escenas de la vida cotidiana, tanto en exteriores como en interiores.

El costumbrismo o ‚Äúescenas de g√©nero‚ÄĚ, describe el movimiento o la tendencia art√≠stica que evidencia las costumbres y usos de una sociedad. Com√ļnmente, dirigidos a una regi√≥n o entorno en concreto.

Los protagonistas de estas pinturas, son usualmente personas de la clase humilde o algunos burgueses en la calle, fiestas, tabernas, mercado, escenas rom√°nticas, escenas familiares, tareas hogare√Īas, bailes, etc.

Por otro lado, el t√©rmino de ‚Äúpintura de g√©nero‚ÄĚ tuvo su origen gracias al escritor y fil√≥sofo franc√©s Denis Diderot. Quien utiliz√≥ por primera vez el t√©rmino ‚Äúgenre‚ÄĚ en sus ensayos sobre la pintura (Essais sur la peinture) en 1766. Para referirse o clasificar la pintura que reflejaba paisajes, la vida cotidiana y bodegones.

Sin embargo, fue el cr√≠tico de arte y filosofo Antoine Chrysostome Quatrem√®re de Quincy, quien extendi√≥ el t√©rmino a√Īos m√°s tarde. Reservando el conjunto de palabras ‚Äúpeinture de genre‚ÄĚ (pintura de g√©nero), para las escenas que representaban la vida cotidiana.

No obstante, antes de acu√Īar este t√©rmino, el costumbrismo o los temas de g√©nero ya exist√≠an desde los comienzos de la historia pict√≥rica. Pero, anteriormente, la representaci√≥n o temas de la vida cotidiana resultaba inusual, sobre todo en la √©poca del renacimiento y el barroco.

En esta √©poca, era com√ļn pensar que el arte o la pintura deb√≠a tener un contenido intelectual, que deb√≠a ensalzar temas de culto, personajes de clase altas, nobles, religiosos o mitol√≥gicos.

Es por ello, que la pintura de historia se consideraba un g√©nero superior. En contraste, el g√©nero que representa escenas de la poblaci√≥n, campesinos, sin moraleja, resultaba irrelevante para los artistas m√°s ‚Äúintelectuales‚ÄĚ

La pintura de género a través de la historia

Antes del renacimiento, las representaciones de género se podían observar en decoraciones de murales de tumbas egipcias, representando actividades de ocio y la vida cotidiana. También, en vasos griegos, donde se podían visualizar escenas de caza o de mercado. De igual manera en algunas punturas romanas o mosaicos.

En la edad media las pinturas de g√©nero quedaron confinadas a los libros historiados (manuscritos iluminados). Estos, sol√≠an atesorar salmos, rezos, y muchas iluminaciones referidas a la religi√≥n. El libro de horas ‚ÄúLas muy ricas horas del Duque de Berry‚ÄĚ creado por el taller de los hermanos miniaturistas Herman, Paul y Johan Limbourg, es el ejemplo perfecto.

Más tarde, el costumbrismo comenzó a aparecen tímidamente en algunos frescos en el siglo XIV en obras de Ambrogio Lorenzetti, pintor italiano. Pero, realmente las escenas de género comenzaron a florecer gracias a los flamencos y Van Eyck.

A partir de la explosión del estilo flamenco, este género fue imponiéndose poco a poco, debido a que transmitía la vida misma, la cotidianidad y las miserias de la sociedad. Además, las obras realizadas por los flamencos resaltaban muy bien la gestualidad de los personajes, logrando escenas de gran calidad.

El renacimiento

El desarrollo de las escenas de género en el renacimiento, se fue expandiendo particularmente en el norte de Europa, sobre todo en la región de Flandes (región de origen de los pintores flamencos que habíamos mencionado antes).

En esta época, en el siglo XV y principios del siglo XVI, las pinturas de género se inclinaban, especialmente por temas que se relacionaban con el dinero. Por ejemplo, escenas de recaudadores de impuestos.

Una muestra perfecta del tratamiento que recib√≠a este g√©nero, es la obra ‚ÄúEl cambista y su mujer‚ÄĚ del pintor flamenco Quinten Massys, fundador de la escuela de Amberes.

Pintura de genero -el cambista y su mujer- Quinten Massys
‚Äď El cambista y su mujer ‚Äď Quinten Massys 1514
Fuente: Wikimedia.org, [Public Domain]

En esta pintura se representa una escena de un cambista en su oficina o taller. Allí el cambista se encuentra pesando monedas, junto su mujer, que se encuentra observando las monedas más que el libro de devoción que tiene en sus manos.

Con esta pintura, se refleja el conflicto que existe entre la devoción y la avaricia.

En la mitad del siglo XVI, los temas de género comenzaron a variar. Pasando de temas de actividades de campesinos, destacando las pinturas de Pieter Brueghel el Viejo. Hasta cuadros de escenas de borracheras, prostíbulos, tabernas, etc.

Destacan las pinturas de Jan Sanders van Hemessen, pintor flamenco de el que podemos mencionar como ejemplo el cuadro ‚ÄúCompa√Ī√≠a peligrosa‚ÄĚ, pintado en 1545.

La pintura de género durante el siglo XVII

En esta época, la pintura de género se convierte en una manifestación del movimiento cultural del barroco. Lo que propició, que los temas basados en actividades cotidianas, o lo vulgar, se convirtieran en temas dignos de ser pintados (en lugar de simplemente reproducir pinturas de escenas nobles)

Uno de los pintores que m√°s destac√≥, fue el pintor italiano Caravaggio, quien realiz√≥ varios cuadros de escenas de m√ļsicos, jugadores y escenas de tabernas, a principios del siglo XVII.

Por otro lado, pintores como El Bosco y Brueghel, continuaron con la corriente tradicional de escenas de género nacida en el norte de Europa. Representando en sus pinturas, escenas de la vida cotidiana.

‚Äď Jugadores de cartas o Partida de cartas ‚Äď Caravaggio 1595
Fuente: Wikimedia.org, [Public Domain]

Sin embargo, con la influencia de Caravaggio, en países como Holanda se inició una corriente iconoclasta. Es decir, se comenzó a rechazar las escenas bíblicas como tema de pintura, dando como resultado que la pintura religiosa desapareciera casi completamente del país.

Fue entonces, que pintores como Adriaen van Ostade, Isaak van Ostade, Jan Steen o Gabri√ęl Metsu, comenzaron a reproducir pinturas de g√©nero al estilo de Caravaggio. Centr√°ndose b√°sicamente en la elaboraci√≥n de pinturas de tabernas, y en algunos casos de escenas campesinas.

Por otro lado, aunque la pintura de g√©nero comenz√≥ a florecer en Holanda, pa√≠ses como Espa√Īa y Francia tambi√©n se vieron fuertemente influenciados por este tipo de escenas.

El costumbrismo en el siglo XVIII

A lo largo de este periodo, las escenas de género se expandieron a más paises de Europa.

Italia

Por un lado, en la escena de g√©nero en Italia (dirigida principalmente al p√ļblico del norte de Italia, entre las regiones de Venecia, Mil√°n y Florencia) destac√≥, por su influencia, el pintor proveniente de Bolonia Giuseppe Mar√≠a Crespi, conocido como ‚ÄúEl bolo√Ī√©s‚ÄĚ. Fue muy influyente, debido a que se atrevi√≥ a romper los esquemas y las reglas formales de la tradici√≥n bolo√Īesa. Rechazando la pintura de historia.

Esto lo demuestra en sus mejores obras de pintura de género. Sin embargo, aunque Crespi rechazó la tradición formal, algunas de sus pinturas guardan la continuidad de la tradición flamenca. Retomando temas que se inclinan hacía los campesinos, gente humilde y la sátira.

Pint√≥ especialmente, escenas de cocina y temas dom√©sticos. Por ejemplo, el cuadro ‚ÄúLa buscadora de pulgas‚ÄĚ refleja a una joven que se prepara para dormir.

Francia

Por otro lado, con respecto a la corriente de pintura de género en Francia, hay que decir que se inclinó sobre todo a la humanización del espacio social. Gracias al pintor francés Jean-Antoine Watteau, se llevó una continuidad en el género centrada en el amor y la pasión.

Watteau cre√≥ el subg√©nero denominado ‚Äúf√™te galante‚ÄĚ o fiesta galante. Arte, donde enmarca muy bien la pintura de g√©nero y las caracter√≠sticas propias del movimiento art√≠stico rococ√≥. En el cual, se representaban escenas de cortejo amoroso y diversiones.

Como ejemplo de este movimiento podemos destacar una de las obras m√°s c√©lebres de Watteau, ‚ÄúPeregrinaci√≥n a la isla de Citera‚ÄĚ. Una ilustraci√≥n inspirada en el poema ‚ÄúViaje a una isla de bienaventurados donde reside el amor‚ÄĚ. El cuadro representa la isla de Citera, que pose√≠a un templo de Afrodita.

‚Äď Peregrinaci√≥n a la isla de Citera ‚Äď Antoine Watteau 1717
Fuente: Wikimedia.org, [Public Domain]

En contrapartida a Watteau, el pintor francés Jean Siméon Chardin, empleaba cuidadosamente el realismo. Con pinturas que reflejaban la humilde cotidianidad, siendo un maestro de la naturaleza muerta (bodegón)

Las escenas de género en los siglos XIX y XX

Durante el siglo XIX, la expresi√≥n ‚Äúpintura de g√©nero‚ÄĚ reemplaz√≥ totalmente las expresiones ‚Äúpuntura de g√©nero vulgar, de g√©nero bajo, de g√©nero menor‚ÄĚ, etc. Expresiones que se utilizaban para describir aquellas pinturas donde se representaban las escenas de la vida intima o cotidiana.

En este periodo, el pintor espa√Īol Francisco de Goya, se convirti√≥ en uno de los maestros m√°s influyentes de este g√©nero. El artista utiliz√≥ las escenas de g√©nero para plasmar la oscuridad de la condici√≥n humana, a trav√©s del reflejo de las actividades de la vida madrile√Īa.

Posteriormente, en el siglo XX se destacaron los más grandes exponentes de la pintura de género (sobre todo en Italia), Vincenzo Petrocelli y Antonio Rotta. También, Edward Hopper, pintor estadounidense, y Pierre Bonnard, pintor francés. Quienes se inclinaron a la representación de escenas cotidianas.

Pero, más tarde con la aparición del concepto de arte moderno, que surge por oposición del arte académico que se venía practicando durante los siglos pasados. La pintura de género, comenzó a relacionarse con pintura anecdótica o sentimental, y con una técnica básicamente realista.

¬ŅC√ļales son las caracter√≠sticas de la pintura de g√©nero?

Como hemos analizado, las escenas de género han cambiado a lo largo de la historia y en los diferentes países. Comenzando tímidamente desde su país fundador Flandes, hasta su gran desarrollo en la mayoría del continente europeo y americano.

La pintura de género, inicialmente se caracteriza por ser un tipo de género pictórico que intentaba reflejar escenas de la vida, actividades cotidianas, intimas, amorosas o de la calle, entre otras.

Estas escenas, eran acordes al entorno y periodo en que vivió el autor de cada obra. Por eso, es sumamente interesante observar los diferentes resultados de cada pintor, dependiendo del periodo histórico, región, y movimiento en el que se encontraba. Ya que, las escenas de género reflejan las diferentes técnicas o corrientes artísticas así como un pedazo de la historia de cada país o cultura.

La pintura de género holandesa

En la antigua Holanda, los periodos de trabajo eran largos, por lo que los pocos momentos libres se disfrutaban con intensidad. Como muestra de esta situación, los pintores de género tomaron el tema de la recreación de igual importancia que el tema del trabajo.

Este tema, denominado ‚Äúalegres compa√Ī√≠a‚ÄĚ, que se caracterizaba por reflejar grupos de hombres y mujeres j√≥venes recre√°ndose, bebiendo y tocando instrumentos musicales, fue un tema ef√≠mero. Debido a que, generalmente, estas pinturas representaban escenas que estaban un poco alejadas de la realidad, y que reflejaban excesos, holgazaner√≠a y prendas de vestir exageradas.

El pintor flamenco David Vinckboons jueg√≥ un papel importante en la popularizaci√≥n y la evoluci√≥n de las escenas del ‚Äúalegres compa√Ī√≠a‚ÄĚ. Adem√°s, los cuadros representados en tabernas y burdeles ten√≠an, incre√≠blemente, una gran demanda. Cabe resaltar el adjetivo ‚Äúincreiblemente‚ÄĚ, ya que la sociedad holandesa de la √©poca ten√≠a una moral calvinista. Es decir, un cristianismo reformado. Aunque, las tabernas eran un importante centro social para la poblaci√≥n de clase baja.

Un ejemplo de esta doble moral, es la obra de Jan Steen ‚ÄúInterior de la taberna‚ÄĚ donde el pintor representa dos distracciones ofrecidas en la taberna. En una parte, un anciano que sujeta la falda de una sirvienta, y por la otra se juega al backgammon.

‚Äď Danza de los campesinos o Danza campesina ‚Äď Pieter Brueghel el viejo 1568
Fuente: Wikimedia.org, [Public Domain]

Otros temas que se manejaron en las escenas de g√©nero fueron, los kermeses y ferias, las cuales, en esta √©poca eran principalmente religiosas. La ‚ÄúDanza de los campesinos‚ÄĚ de Pieter Brueghel el viejo, es un ejemplo de esto. La obra muestra un tono nada religioso, y se enfoca en los bebedores, bailarines y los amantes de las ferias.

Las escenas de género en Francia

La pintura de género en Francia se comenzó a desarrollar durante el siglo XVIII. Principalmente, integrada en obras de ilustración, enriqueciéndolas y amplificándolas.

El pintor Jean Sim√©on Chardin, es el perfecto ejemplo de la pintura de g√©nero en Francia. Este pintor, se interes√≥ en representar las peque√Īas escenas cotidianas. Orient√°ndose por una gama de colores apagados, utilizando la luz para dar mayor protagonismo a sus personajes. Por eso, se le conoce como un maestro de la luz y el silencio.

Sin embargo, mientras que Chardin buscaba la atmosfera intima y acogedora que se encontraba en los interiores domésticos. Observando con gran simpatía las virtudes del afecto familiar, las costumbres cotidianas, los sentimientos ligeros y los gestos repetitivos.

Pintores contempor√°neos a √©l, como Jean Antoine Watteau o Fran√ßois Boucher, se inclinaban por representaciones de jard√≠n, y tambi√©n se sumerg√≠an entre las sabanas de las alcobas con temas de pasi√≥n. De hecho, como ya hab√≠amos mencionado m√°s arriba, Watteau cre√≥ el g√©nero ‚Äúfiesta galante‚ÄĚ que ilustra escenas de cortejo amoroso.

Usualmente, Watteau se inspiraba en escenas de este tipo de fiestas que se produc√≠an en Venecia (que era su ciudad de origen). En las cuales siempre se manifestaba la m√ļsica a trav√©s de instrumentos de cuerdas o viento, y el canto.

Para realizar estos cuadros, creaba una atmosfera encantadora y mágica, dando un tratamiento especial a la luz y utilizando tonos cálidos. El pintor refleja influencias venecianas y flamencas, pero les daba su toque personal al gusto francés.

La pintura de género en Italia

Uno de los mayores exponentes de escenas de g√©nero en Italia fue, el pintor Giuseppe Maria Crespi. Quien como hab√≠amos mencionado, fue conocido tambi√©n como ‚ÄúEl bolo√Ī√©s‚ÄĚ o ‚ÄúLo Spagnolo‚ÄĚ. Pintor, que a partir del siglo XVIII comenz√≥ a romper las reglas de la pintura tradicional bolo√Īesa, rechazando la pintura de historia.

Algunas de sus obras mantuvieron lo tradicional de los cuadros flamencos, especialmente los temas asociados a escenas humildes. Sin embargo, otras de sus obras representan escenas callejeras de m√ļsicos, mendigos, ferias, familias humildes, etc.

Su gran discípulo, Giambattista Piazzetta, también fue igual o quizás más influyente que él mismo, sobre todo en la cultura veneciana presente en el siglo VXII. Sus obras siguieron la línea creativa de su maestro Crespi, sin embargo, acentuando el misterio de la cotidianidad.

Su interés se dirigía hacía, los campesinos toscos y humildes. Aunque, sus representaciones no indicaban la categoría social de los personajes, ya que al estar pintados sobre un fondo oscuro, no se representaba el tiempo ni el lugar de la composición. Además, sus personajes aparecen disfrazados, y sus obras cuentan con una oderación exquisita en la combinación de colores.

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