Johannes Vermeer

Johannes Vermeer fue uno de los pintores más importantes del barroco Holandés.

Sus obras, cargadas de simbolismo, y su misteriosa vida, de la que apenas conocemos algunos detalles, siguen inspirando a la gente tras casi 350 años desde su muerte.

Quizás sea porque casi no conocemos nada sobre la persona tras el maestro, por lo que resulta tan cautivador.

  • Nombre: Johannes Vermeer
  • Otros nombres: Joannis van der Meer
  • Profesión: Pintor y marchante de arte
  • Nacionalidad: Holandesa
  • Fecha de nacimiento: Antes del 31 de octubre de 1632 Delft, Países Bajos
  • Fallecimiento: 15 de diciembre de 1675 (43 años) Delft, Países Bajos

Biografía

Johannes Vermeer nació en Holanda, específicamente en la ciudad de Delf en el año 1632. Aunque, debido a la poca información que existe sobre su vida, es difícil afirmar una fecha exacta para su nacimiento.

Respecto a su padre, se conoce que de manera esporádica trabajaba como marchante de arte. Aunque también tenía una posada para albergar a viajeros itinerantes y en algunas ocasiones era tejedor de tapices.

No obstante, a pesar de lo poco se conoce, sí es posible afirmar que todo el entorno de Johannes se trataba de un ambiente dónde el arte tenía prioridad. Es por ello que desde muy joven aprendió y se dedicó a la pintura.

Cuando apenas contaba los nueve años de edad, sus padres compraron una hostería en una sofisticada zona al norte de Marktvelde, en Delf.

Esta forma de vida les permitió obtener ciertas comodidades. Además, los artistas más importantes de la época se encontraban en la hostería para hospedarse y fueron ellos, quienes más tarde, influirían en las decisiones artísticas del joven Vermeer.

Una de las afirmaciones más difíciles de probar sobre la vida de Vermeer, es quién fue su maestro artes. Es decir, durante su carrera se le comparó con muchos artistas de la época, pero no hay información concisa acerca de quién lo enseñó a pintar. Esto se debe, principalmente, a que su estilo no se aproximaba al de ningún artista de la época.

En este sentido, se considera que Johannes Vermeer es uno de los artistas más enigmáticos en la historia del arte. Su personalidad, gustos, inquietudes y relaciones amorosas, están limitadas a sus obras, por lo que el resto de su vida permanece en el misterio.

Curiosidades y momentos importantes.

  • Perteneció a la Escuela de Pintores de Delf, en la que se registró en el año 1653, con tan solo veintiún años. Fue allí que los artistas de la Escuela de Delf, tuvieron gran interés por resolver los problemas de perspectiva, y le dieron gran uso en sus pinturas.
  • En las obras de Vermeer se muestra una clara atención a la perspectiva, confiriéndole también la cotidianidad que mostraba la vida en la ciudad Holandesa.
  • En el año 1653, contrajo nupcias con Catherina Bolnes, cuya familia era católica y de buena posición socioeconómica.
  • Junto con su esposa, concibió once hijos y, tras su muerte, su esposa fue obligada a declararse insolvente.
  • Durante sus años de vida, llegó a pintar cuarenta obras aproximadamente, pero en aquel momento, no alcanzó reconocimiento. Sus obras sufrieron un gran abandono e infravaloración hasta ser redescubiertas.

La obra de Vermer y su reconocimiento a lo largo de los años

Es interesante ver que, así como ocurre con muchos artistas a través de la historia, la obra de Johannes generó gran aceptación en años posteriores a su muerte, llegando a ser comparado con el gran pintor Rembrandt Van Rijn, también holandés, ya que sus obras se veían enormemente influenciadas por el tratamiento de Van Rijn a sus creaciones personales.

Esto se debe, a que la delicadeza de Johannes ha sido uno de los valores más reconocidos de sus obras. Sus primeras expresiones artísticas, también tienen la influencia de Caravaggio. Por lo que, en sus lienzos se encontraban caracterizados por el uso de los colores azules y amarillos, y se le llamó cómo “el maestro de la luz holandesa”.

En los lienzos de Vermeer se aprecia la sutileza con la que busca dirigir al espectador y sumergirlo en el silencio que de ellas emergen. A través de sus pinceladas, logró transmitir el misterio que, quizá, buscó expresar y que en la actualidad ha sido foco de estudios y gran curiosidad.

Sus obras, repletas de escenas cotidianas y normales del día a día, también nos muestran simbolismos que, ocultos o no, sumergen al espectador en la curiosidad de saber qué ocurría con las personas pintadas en esas escenas representadas por el artista.

Van Gogh alabó la obra de Vermeer asegurando que las mismas eran reconocibles tan sólo con el manejo tan sutil de los colores. Una de las obras más aclamadas del pintor es “La joven del turbante” o “La joven de la perla”, también se le atribuyó el nombre de “La Monalisa Holandesa”, esta pintura data del año 1660.

Otro lienzo del gran Vermeer fue “La vida silenciosa de las cosas”, obra en la que pone en manifiesto sus conocimientos pictóricos y los plasma con elegancia, sutileza y nostalgia. Esta obra refleja las habilidades que tuvo este gran pintor para el manejo de las transparencias, penumbras y contraluces.

Alcanzando casi la perfección, se puede decir que el realismo de Caravaggio es admirado desde nuevos puntos de vista gracias a Johannes, cuyo virtuosismo trajo una nueva mirada e imprimió un toque de frescura y naturalidad en sus representaciones.

Johannes Vermeer y su relación con otros artistas de la época

Algunos de los artistas con los que es posible asociar a Johannes Vermeer son:

  • Leonaert Bramer: se cree que este fue maestro de Vermeer, aunque la hipótesis no ha tenido mucha aceptación debido a que sus estilos difieren en muchos aspectos. No obstante, su relación se encuentra registrada y en algo coincidieron.
  • Gerard ter Borch: Vermeer mantuvo una gran relación y simpatía con este artista. Por lo que se presume, que aprendió algunos aspectos artísticos de él.
  • Carel Fabritius: algunos historiadores han especulado que este artista fue maestro de Vermeer. También, que fue enseñado en el mismo taller de Rembrandt. Esta es una de las hipótesis que mayor aceptación ha tenido. Pero en la actualidad, hay varios expertos que dudan de ello.
  • Pieter de Hooch: este gran maestro del arte vivió en Delft entre 1652 y 1661. Se le conoce como uno de los más importantes referentes para Vermeer, ya que se puede reconocer el estilo de Hooch, en muchas de las mejores obras de Vermeer.

Obras más importantes

Johannes Vermeer cuenta con una prolífica cantidad de obras artísticas que son elogiadas por la comunidad de expertos. No obstante, algunas de ellas gozan de ser las más virtuosas, por ejemplo:

Decora tu hogar con una obra de Johannes Vermeer

La joven de la perla

la joven de la perla vermeer
– La joven de la perla – Johannes Vermeer, cerca de 1665
Fuente: Wikimedia.org [Public domain]

Se le conoce también como “La Mona Lisa holandesa” y es sin duda alguna, una de las obras maestras realizadas por Vermeer. La misma data entre 1665 y 1667, y como el nombre lo indica, el pendiente de perla es el punto primario focal de la obra.

La joven de la perla muestra a una mujer de apariencia joven, seductora y encantadora. En ella se muestra un misterio que solo Vermeer era capaz de evocar y uno de los tantos simbolismos que buscó o no, expresar.

Actualmente se encuentra en el museo Mauritshuis de La Haya y lo que más resalta en esta obra, son los frescos colores de la indumentaria, los cuidados matices dados para la expresividad de la joven. Así como también, el espectro color negro que permite centrar nuestra mirada en tan magistral derroche artístico.

Vista de Delft

- Vista de Delft - Johannes Vermeer, cerca de 1660
– Vista de Delft – Johannes Vermeer, cerca de 1660
Fuente: Wikimedia.org [Public domain]

Se estima que esta obra data entre 1660 y 1661, mientras que las medidas exactas del lienzo son: 96,5 cm de alto y 115,7 cm de ancho. La misma, se encuentra en el Mauritshuis de La Haya, Países Bajos.

Para ese entonces resultaba bastante común crear pinturas basadas en países de las ciudades holandesas. Por esta razón, la obra de Johannes Vermeer no era una novedad, ni mucho menos el nombre del artista la hacía mejor.

Destaca por tres aspectos, el primero es que en lugar de utilizar una cámara oscura, utilizó un telescopio invertido. Esto le permitió al artista redireccionar la visión panorámica de esta parte urbana de la ciudad y así, trasladarla al lienzo.

En lo segundo, encontramos que esta pintura, aunque refleja un lugar real de Delft, es una representación idealizada de Vermeer.

Esto lo sabemos, porque si viajamos al punto de Delft donde el pintor creó la obra, nos damos cuenta de que las figuras de las personas de la orilla deberían haber sido representadas a una escala mucho mayor. Vermeer, posiblemente modificó la escala para representar la ciudad de una forma más grandilocuente.

El tercer aspecto destacable es la maestría en la técnica utilizada por el autor. El uso de pinceladas más largas y suaves para representar el cielo y el agua, mezcladas con un exquisito uso del puntillé para destacar los detalles y texturas de los distintos objetos y edificios.

Tanto el uso del telescopio invertido como la idealización de la ciudad junto con los detalles técnicos, le dan al cuadro una perspectiva única, en la que el entorno se entre mezcla creando un balance espectacular entre todos los componentes en la obra.

Diana y sus compañeras

- Diana y sus compañeras - Johannes Vermeer,entre 1653 y 1654
– Diana y sus compañeras – Johannes Vermeer,entre 1653 y 1654
Fuente: Wikimedia.org [Public domain]

Esta obra data del 1656 y se atribuye su creación a Johanees Vermeer. La misma tiene su inspiración en la mitología romana y más específicamente, en la diosa Diana. Sin embargo, debido a que se le consideró imperfecta por la representación de las posturas y facciones, muchos dudaron que fuese de Vermeer.

En esta pintura se representa a la Diosa Diana en su estado terrenal cuidada por sus ninfas. La mujer de negro al fondo es identificada por muchos como Calisto tocando su vientre, debido al embarazo.

A pesar de sus aparentes imperfecciones, la maestría de este lienzo se encuentra en la combinación de la representación terrenal, dinámica y fresca de Diana, junto a la fantástica paleta de colores usadas por el artista, así como a su gran componente religioso, ya que Vermeer compara tipológicamente a Diana con Cristo.

En ella hay una idealización, brillo y la naturalidad del entorno humano caracterizado por los dioses, que contrasta con otras representaciones típicas de la diosa, en las que solía aparecer desnuda o semidesnuda.

El arte de la pintura

El arte de la pintura
– El arte de la pintura – Johannes Vermeer,entre 1666 y 1668
Fuente: Wikimedia.org [Public domain]

La creación de esta obra data entre 1666 y 1667, simboliza una alegoría del arte mismo y cómo los pintores conciben su inspiración.

En este lienzo se pueden encontrar muchos detalles mejor cuidados que en otras de sus obras. La dama que sirve de musa mientras toma un libro, el artista canalizando toda su creatividad para plasmarla en un lienzo. Todo ello es el punto central, para elevar junto a la profundidad de sus colores y el contexto, lo más hermoso de este arte.

Se estima que el “El arte de la pintura” es la máxima expresión artística de Johannes Verneer, pero también es la más elevada manifestación de maestría de su época.

Deja un comentario