Gouache o Témpera

La técnica gouache o témpera, se puede considerar una técnica parcialmente moderna. Aunque fue empleada por varios iluminadores de manuscritos y miniaturas, fue Joseph Goupy (pintor francés) quien popularizó el término “gouache” en la Inglaterra del siglo XVIII.

También, fue empleada por Paul Sandby, que fue un pionero de la pintura aguada. Por eso, esta técnica quizás pueda confundirse con la acuarela.

El gouache se trata de una pintura al agua, que está fabricada con pigmento molido, un poco más fino que el que es utilizado para las acuarelas transparentes.

Lo que tiene en común con éstas es su agente aglutinante, la goma arábiga. Pero, en contraste a las acuarelas, la témpera contiene un pigmento blanco que opaca esta pintura. Por consiguiente, se puede construir y trabajar un cuadro con colores más sólidos.

Características de la pintura gouache

Una de sus principales características, es que la pintura guache es opaca. Lo que da como resultado poder eliminar algunas de las limitaciones que tienen las acuarelas transparentes. Es decir, que al utilizar esta pintura se puede trabajar pintura clara sobre oscura.

Otra característica, es que la pintura gouache o témpera tiene dos presentaciones, en un tubo o en frascos, donde vienen contenidos los colores.

En contraste con las acuarelas, no simplemente se limita a una superficie de trabajo, como el papel. Sino que, el guache es reconocido por su flexibilidad.

Su características, permiten trabajar el gouache en superficies limpias y planas, adaptándose muy bien a los métodos modernos de impresión. De hecho, muchos artistas, para lograr un efecto más opaco, utilizan mayor cantidad de pintura.

¿Cómo aplicar la técnica gouache o témpera?

La ejecución de esta técnica es similar a la técnica que se utiliza para las acuarelas transparentes:

  1. En primer lugar, el lienzo debe estar ubicado en una superficie plana o levemente inclinada, esto para evitar que los pigmentos chorreen.
  2. De la misma manera que las acuarelas, el lienzo debe estar seco y tener un diseño o dibujo ya elaborado previamente. Es decir, unas líneas de guía.
  3. Al comenzar a pintar se debe tener en cuenta que los colores deben estar completamente secos antes de volver colocar una capa de color. Debido a que la pintura gouache o témpera posee poco aglutinante, aunque los colores estén secos, volverán a ser solubles al estar en contacto con un cuerpo húmedo. Por eso, es totalmente necesario dejar secar los colores antes de aplicar otro color.

Con respecto a los utensilios, se utilizan los mismos pinceles que los que se utilizan para las acuarelas.

En definitiva, el gouache es muy útil para rellenar amplias áreas de un color o colores sólidos. Y, también conseguir resultados interesantes en los cuadros, con respecto a juegos de colores y texturas.

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