Grisalla

El término “grisalla” hace referencia a una técnica de pintura, que se basa en el uso de escalas de grises. Esta técnica aprovecha muy bien los matices de gris y negro para crear una obra, utilizando el claroscuro y graduaciones de un solo color para dar profundidad. Obteniendo en consecuencia, una sensación de relieve.

La grisalla tuvo su origen en la Alta Edad Media, pero no fue hasta la Francia del siglo XIV cuando se comenzó a emplear de forma más generalizada, gracias al trabajo de pintores como André Bauneveu que utilizaban la técnica para dar un efecto de relieve a sus pinturas.

Se utilizaba en las vidrieras, pintura y miniatura. De tal manera que, se fue convirtiendo en un procedimiento pictórico que evidenciaba la habilidad del autor. Era y sigue siendo utilizada, mayormente por pintores y retratistas de la figura humana. Y aunque, parezca una técnica difícil, realmente es muy sencilla.

Técnica grisalla: ¿cómo lograrla?

El mismo termino “grisalla” nos dice básicamente que la técnica es referente a tonos grises. Por eso, para implementarla siempre debemos utilizar el blanco y negro como base. Sin embargo, como se suele decir “no todo en la vida es blanco y negro, también existen muchos matices grises”.

Una variante de la grisalla es el verdaccio” , que utiliza tonos sepia o pardo para crear las composiciones.

Si eres un pintor principiante, lo mejor es utilizar la cartilla de valores tonales, para practicar. Así podrás aprovechar las tonalidades de grises para crear volumen, a través de la creación de luces y sombras, jugando con el claroscuro.

Grisalla en vidrio

  1. En primer lugar, para poder pigmentar el vidrio, debemos diluir la pintura en vinagre, aguarrás, agua y hiel de buey. Se diluye el contenido, para así poder controlar los pigmentos sobre el vidrio. Por otro lado, también debemos utilizar unas cuantas gotas de goma arábiga, para que los pigmentos se adhieran efectivamente en el vidrio antes de la cocción.
  2. Para poder aplicar la mezcla al vidro, este debe estar totalmente pulido y previamente cortado.
  3. El resto del proceso ya es trabajo del pintor, pero como consejo es recomendable trabajar sobre una mesa de luz. Para poder visualizar las sombras y las texturas que se quieran crear.
  4. Una vez terminado el proceso, se someten las piezas de vidrio al horno especial con una temperatura aproximada de 610°C. De esta manera, la pintura queda adherida al vidrio.

Grisalla en pintura

Cómo ya habíamos mencionado antes, la grisalla se convirtió en un procedimiento pictórico que tiene varias fases dependiendo de su técnica.

  1. La primera, es la fase monocromática, en la que se pretende contrastar y delimitar la incidencia de la luz mediante los tonos grises.
  2. Seguidamente, la fase policromática es donde se aplica el color lentamente. La mejor manera de realizarlo, es ir creando capas medias y veladuras. Por eso, la pintura al óleo es perfecta para trabajar este tipo de pinturas.

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