Pintura acrílica

La pintura acrílica es una técnica de pintura que utiliza pigmentos que se combinan con un material plástico, llamado polímero de acrílico. Éstos, aunque son solubles en agua, son también resistentes a la humedad.

Una de sus características más destacables, es que son pigmentos de secado rápido, lo que significa que podremos repintar sobre una zona si llegamos a cometer algún error. Es por ello, que se considera que esta técnica es una de las más apropiadas para aquellos que quieran iniciarse en el mundo de la pintura.

Además, su uso es sencillo, son fáciles de mezclar, manipular y su precio es bastante accesible.

En contraste con otro tipo de pinturas y técnicas (pintura al óleo, temple, etc.), la pintura acrílica no tiene una gran historia.

Fue a principios del siglo XX, cuando comenzó a emplearse el uso de acrílicos en la pintura. Aunque se desarrolló paralelamente en Alemania y Estados Unidos, en éste último, se utilizaba para pintar automóviles y edificios.

Algunos artistas, que se dieron cuenta de la versatilidad de este tipo de pintura, comenzaron a utilizarla para fines artísticos. Un ejemplo de esto, son los pintores estadounidenses Barnett Newman y Morris Louis, quien utilizaba la técnica del derrame o «dripping». Ambos pintores emplearon la pintura acrílica combinada con trementina.

Técnicas de pintura acrílica

Aunque esta técnica fue utiliza anteriormente en los años 50s, la pintura acrílica que conocemos hoy en día se inventó en el año 1963, por el químico Henry Levinson. Este científico, inventó este pigmento pensando en una utilización mucho más amigable con el arte, permitiendo que se diluyera con agua.

Mas tarde, se expandió a Europa cuando Pierre Alechinsky, pintor belga, viajó a Estados Unidos. Utilizándola en varias de sus propuestas en los años 60s.

Actualmente, la pintura acrílica está fabricada con pigmentos que son sintéticos y ligeramente naturales. Mezclada con resina acrílica y un aglomerante hecho de agua. Es más económica que la pintura al óleo, y los tubos son más grandes. Siendo una buena opción para comenzar a pintar.

Algunas de las técnicas que se pueden emplear son los siguientes:

Esponjado o dabbing

Con esta técnica se trata de aplicar el acrílico con una esponja, dando suavemente toques sobre la superficie que estés utilizando. El resultado que da un aspecto rugoso. También, se puede utilizar un pincel o un pedazo de papel, para lograr el efecto. Para aplicarlo, se llena la esponja de pintura, se quita el exceso antes de aplicarlo y se dan pequeños toques.

Aguada

Esta técnica es parecida a las acuarelas, la pintura acrílica se diluye en agua para aportar un efecto traslucido, como un efecto lavado. Se prepara utilizando la misma cantidad de pintura y de agua, aplicándose con una brocha ancha. Al secarse se endurecerá permanentemente.

Trapeado

Consiste en tomar una brocha muy cargada de pintura y aplicarla sobre el lienzo. Para, luego extenderla luego con un trapo arrugado, dando un efecto diferente a la pincelada.

Marmolado

Se aplica la base de un color liso, se pasa un trapo para espumar la textura de la pintura y luego se utiliza un pincel fino. Para, dibujar líneas que simulan las vetas del mármol. Una vez pintadas las líneas se difuminan con una brocha. Es una técnica difícil pero el resultado es excelente.

Salpicadura

Para esta técnica se llena el pincel de pintura y simplemente se arroja la pintura al lienzo. Se utiliza para crear efectos irregulares similares a los conseguidos con la pintura de acción.

¿Cómo pintar con acrílicos?

La pintura acrílica es muy práctica, ya que no requiere materiales extras. Para emplearla, necesitas simplemente la pintura, pinceles, agua, el lienzo y una paleta para mezclar.

  • Primero, debes verter la pintura sobre la paleta de mezclar. La paleta debe ser de un material plástico o no poroso para limpiarla fácilmente y mezclarla con facilidad. Una ventaja de la pintura acrílica, es que permite mezclar muy bien los colores.
  • En segundo lugar, para comenzar a pintar sobre el lienzo, no necesitamos un boceto, se pinta directamente sobre el soporte. Humedeciendo el pincel en agua y esparciendo la pintura.

No existe realmente un estándar para aplicar los acrílicos, estos son simplemente consejos para que puedas emplearlos de mejor manera.

  • Un consejo importante, es dejar el pincel remojando en agua para que no se seque, ya que, el acrílico se seca muy rápido.
  • Al secarse tan rápido, el acrílico admite varias capas de pintura, y lo más aconsejable es comenzar a pintar con tonos desde los más claros hasta los más oscuros.
  • Al finalizar la pintura, no es necesario un fijador o una capa final. Pero, es recomendable aplicar un barniz para brindarle durabilidad.
  • Por último, si eres principiante y no sabes que pinceles utilizar, te aconsejamos utilizar los sintéticos, nylon, teijin y toray. De igual manera, puedes emplear otros tipos para obtener diferentes resultados.

¿Por qué utilizar la pintura acrílica?

La pintura acrílica es increíblemente versátil y fácil de utilizar, esto es una ventaja que supera a otras opciones, sobre todo para los principiantes. Además, se puede usar sobre gran variedad de soportes, por esta razón es mencionamos su versatilidad.

Tiene poco olor, se puede mezclar fácilmente y es de rápido secado. En contraste con el óleo, que se seca mucho más lento. También, es más económica y su tamaño de presentación es más grande.

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