Pintura de caballete

La pintura de caballete, como su nombre lo indica se trata de una técnica que utiliza un soporte portátil sobre un mueble denominado caballete.

Este soporte o caballete, es el soporte del lienzo donde se va a ejecutar la pintura. Es decir, que el lienzo se coloca en el caballete para su ejecución, Y, una vez terminado el cuadro se exhibe en la pared o donde se desee.

Su origen data desde la época de los antiguos egipcios. Se conoce también, que en el siglo I el erudito Gayo Plinio Segundo, conocido como Plinio el viejo, hace mención de un panel de pintura montado sobre un soporte.

A lo largo de los años los conocimientos de esta técnica no fueron totalmente documentados, ya que se consideraban conocimientos básicos que eran compartidos del maestro al aprendiz.

De hecho, muchos de los conocimientos se obtuvieron a partir del examen de muchas pinturas del siglo XIII y XIV. Demostrando que existía una técnica uniforme entre los artistas, siendo básicamente los mismos métodos que describió Cennino Cennini en «II Libro del Arte», terminado al final del siglo XIV.

El soporte y el caballete

Ya una vez dejada atrás la gran popularidad de la pintura de mural. El soporte que se utilizaba en la pintura de caballete era la tabla, que por lo general era una tabla de álamo.

Esta tabla se preparaba con dos o tres capas de pegamento de pergamino de cordero, para luego colocar el lienzo añadiendo más pegamento.

Cabe destacar, que, si se necesitaba un soporte de mayor dimensión, simplemente se tomaba otra tabla y se unía con la primera. De hecho, era frecuente que se unieran más de dos tablas, utilizando pegamento de caseína combinado con cal apagada y queso.

Preparación del soporte

Después de aplicar las capas de pegamento y de haber pegado el lienzo. Se procedía a aplicar múltiples capas de gresso (una amalgama de tiza, yeso y pigmento, frecuentemente de color blanco que se utilizaba como aglutinante). De esta manera, era posible poder pintar sobre el lienzo.

Una vez que el gresso estaba seco, se procedía a rasparlo o lijarlo hasta que la superficie estuviera completamente lisa.

Tipos de caballetes para pintar

La función del caballete en la pintura es sostener y fijar el soporte o lienzo que se utilizará para pintar. Pero, dependiendo del uso que se le quiera dar su diseño va a cambiar. Por ejemplo, podemos encontrar tres diseños básicos para los caballetes: el de triploide, con marco en H, y el de sobremesa.

Caballete de trípode

Cómo su nombre lo refleja, consiste en un mueble de tres patas. Cuenta con barras transversales que aseguran su estabilidad. También, permite ajustar el plano de inclinación gracias a un mecanismo independiente.

Actualmente, se pueden encontrar caballetes de tres patas de diversos materiales (madera o metal).

Por lo general, este modelo de caballete se utiliza como caballete de campo porque reúne los requisitos para utilizarse al aire libre:

  • Ligero
  • Sólido
  • Cuenta con un mecanismo para graduar la inclinación del cuadro
  • Tiene una altura suficiente para pintar de pie

Por eso, este diseño es uno de los mejores para exterior.

Caballetes de sobremesa

Son modelos de pequeño o mediano tamaño, ideales para trabajar sentados. Pueden estar fabricados de madera o de metal.

Además de proporcionar la opción de pintar cómodamente posicionados en una mesa. Este modelo funciona también para exhibir cuadros o exponer obras acabadas.

Caballetes con marco en H

Su nombre lo describe perfectamente, se trata de un diseño donde los ángulos son rectos y forman una H. Es decir, que los postes están dispuestos paralelamente con una barra horizontal, que ayuda la estabilidad.

Este modelo es ideal para utilizarse en un estudio, ya que su diseño proporciona una mayor estabilidad, requisito indispensable para los caballetes de estudio (necesitan soportar el peso grandes cuadros)

¿Cómo se utiliza el caballete?

Dependiendo del uso que se le quiera dar y del modelo que vaya a usarse, su procedimiento cambiará.

El caballete te brinda estabilidad y comodidad a la hora de pintar, por lo que, que en primer lugar debes buscar tu comodidad, ajustando el lienzo a la altura y al grado de tu posición.

Pintura de caballete Eugéne Joors
– Un pintor en su caballete – Eugène Joors 1868-1910 [Public domain]

Es importante que fijes muy bien el lienzo para evitar que este no se mueva. Asegúrate también, de colocar el caballete en una superficie lisa y plana para que no oscile.

Técnicas de pintura de caballete

Según los métodos descritos por Cennino Cennini, para la pintura de caballete inicial se seguían los siguientes pasos:

  1. Cuando ya estaba preparado el soporte, el boceto o dibujo se dibujaba con carboncillo para luego ser reforzado con tinta, utilizando un pincel.
  2. Se delimitaban la zona de los bordes que tenían que dorarse, para esto se utilizaba bolo arménico combinado con clara de huevo. Y, luego se frotaba con un bruñidor de piedra o de paño.

Pintura sobre lámina

Otro tipo de soporte que se hizo popular fue el de la pintura sobre lámina. Que se inventó por los italianos en el año 1530 y fue un medio muy popular hasta el siglo XIX.

Por lo general, las láminas utilizadas eran de pequeño formato porque se fabricaban con cobre o plomo. Hay que tener en cuenta que en esa época el cobre era bastante escaso y su coste era alto.

Posteriormente, en el siglo XVIII, surgió el soporte de hojalata, que se martillaba hasta obtener el grosor necesario.

La capa pictórica que se utilizaban en ambos soportes podía variar entre temple y óleo.

Temple a la goma

La apariencia que brinda el temple, suele ser opaca y granulosa. Se utilizaba sobre todo para dar sombras a la pintura, debido a la poca gama de pigmentos que poseía.

Óleo

Para la utilización del óleo en los soportes, se debía impermeabilizar el soporte con una capa de pegamento o aceite secante caliente. Por ejemplo, aceite secante de linaza, nuez o adormidera. Y, luego se barnizaba.

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