Pintura en miniatura

El termino de «arte en miniatura» o «pintura en miniatura», es acuñado para describir todas aquellas pequeñas piezas de arte, o ilustraciónes, que se encuentran en pequeñas escenas en manuscritos, libros ilustrados o retratos pintados en diferentes materiales.

Esta técnica comenzó a hacerse popular en el siglo XVI, siendo utilizada para ilustrar escenas, composiciones que representaban varias etapas de la historia.

Un ejemplo del uso de ilustraciones de este tipo, es el «libro de los muertos» de los antiguos egipcios. Este escrito religioso (originalmente realizado en papiro) inició la revolución de ilustración de manuscritos cerca del año 2000 a. C.

En dicho manuscrito, se ilustraban momentos simbólicos, como los rituales de entierro y momificación o el viaje simbólico del alma. Sin embargo, el arte en miniatura tuvo mayor relevancia en la pintura románica y gótica.

La pintura en miniatura se ha utilizado, también, en pequeños retratos representados en distintos objetos como, relojes, medallones o joyeros, entre otros. Y, en diferentes técnicas de pintura, como en óleo sobre marfil, cobre, esmalte, o aguadas sobre cartulina y pergaminos, etc.

También se ha utilizado la técnica de acuarelas en papel vitela o marfil para realización de pinturas en miniatura.

Pintura en miniatura románica: manuscritos iluminados

La miniatura en manuscritos se utilizó sobre todo para detallar obras religiosas, esto facilitó la creación de talleres sobre esta técnica, que se impartieron frecuentemente en los monasterios.

La pintura en miniatura fue utilizada por los monjes para representar escenas o decoraciones en hagiografías, salterios, la biblia u otros libros de carácter profano. Es por ello, que el desarrollo del estilo románico se vincula con el movimiento de reformas monásticas del siglo X. Ya que, los monasterios se veían en la necesidad de encargar o producir este tipo de ilustraciones para sus libros.

Sin embargo, los grandes nombres de la pintura en miniatura están relacionados a talleres que se impartían en Francia por grandes ilustradores miniaturistas franceses, como los hermanos Limbourg, Jaquemart de Hesdin y Jean Poucelle.

Estos talleres dieron cabida a la expansión de esta corriente artística por toda Europa. Ya que, los libros facilitaban rápidamente esta difusión. Por ejemplo, en España uno de los primeros manuscritos data de la época románica, “La Biblia de Ripoll”.

El arte de los retratos en miniatura

El arte de los retratos en miniatura se desarrolló en el siglo XVI, a través de pequeñas obras y retratos encajados en diferentes piezas u objetos de uso personal. Como los medallones, joyeros, camafeo, relojes de mano y hasta relojes de sobremesa.

También se representaron miniaturas en pequeños cuadros de marcos ovalados, para medallones. Estos pequeños marcos elaborados, daban un toque de distinción que enriquecía el retrato. Es por ello, que con el valor sentimental añadido de tener el retrato de un ser querido cerca, aumentó considerablemente la popularidad de los retratos en miniatura.

Pintura en miniatura al óleo

El arte miniatura en óleo es una de las técnicas más utilizadas para para los retratos en miniatura.

En los siglos XVI y XVII se pintaban estos mini retratos al óleo sobre cobre. Ya que, el cobre resultaba ser uno de los materiales más apropiados. Pero el resultado no era tan llamativo, por eso estas piezas se montaban en marcos o metales preciosos, para añadirle vistosidad.

Mas tarde, se comenzaron a utilizar materiales como marfil, estaño o esmalte como lienzo para pintar los retratos, lo que enriqueció las composiciones y añadió nuevos matices de color.

Después, en el siglo XIVIII se utilizó también la técnica de acuarelas sobre cartulina, pergaminos, papel vitela y hasta marfil. Sin embargo, con la aparición de la fotografía en el siglo XIX, este arte comenzó a decaer poco a poco, perdiendo relevancia hasta quedarse obsoleto.

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