Pintura mural

La pintura mural es aquella que se realiza directamente sobre un muro o pared. A lo largo de toda la historia, son muchos los motivos que se han explorado a través de este tipo de arte que se remonta a tiempos prehistóricos.

Historia de la pintura mural. De la prehistoria al siglo XXI

Podría afirmarse que el arte mural data de la pintura rupestre siendo esta su primera forma de representación y una de las expresiones artísticas más antiguas de todo el mundo. En aquellos momentos prehistóricos, el hombre reflejaba su cotidianidad directamente sobre las paredes de las cuevas.

Más adelante, cuando las civilizaciones fueron mucho más avanzadas y ya contaban con ciudades, el mural artístico se encargó de adornar diversas pareces pertenecientes a plazas, viviendas, templos, espacios públicos, etc.

Si algo tuvo en común la pintura mural con el arte rupestre es que ambas se han utilizado para plasmar las actividades comunes de los hombres de cada periodo. Sin embargo, en la antigüedad y la época románica también tenía tintes religiosos.

Durante el Renacimiento, existe una evolución hacia el fresco, un gran ejemplo de esto son los que se encuentran ubicados en la Capilla Sixtina en la Ciudad del Vaticano y que incluyen obras de arte de los más importantes artistas renacentistas.

Siglos posteriores, el mural evolucionó, sobre todo en países como México, aunque también en otros países de Hispanoamérica y Diego Rivera fue uno de sus máximos exponentes. Su obra se caracterizó por tener un alto contenido político y cultural que hacía referencia a los grandes problemas sociales de su época. El muralismo mexicano más que una corriente artística, fue un movimiento social.

– Fragmento de Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central – Diego Rivera 1946
Fiente: wikimedia.org [CC BY-SA 3.0]

La pintura mural se ha mantenido vigente a lo largo de todos estos años y se puede encontrar a lo largo de todo el mundo, desde los murales más pequeños hasta los más grandes; teniendo una particularidad y es que en la actualidad también es una forma de arte anónimo.

¿Cuáles son las características de un mural?

Al hablar de la pintura mural también es importante destacar que esta forma parte de una estructura arquitectónica y que en la mayoría de los casos su fin es otorgarle una mayor estética. De igual forma, se plantea que la temática del mural incluya una historia que debe poder leerse a través de las imágenes plasmadas.

Las principales características son:

  • Poliangularidad: Que tiene relación a los diversos puntos de vista que se pueden tener del mural y el tamaño del plano.
  • Monumentalidad: Se refiere no solo al tamaño del muro en donde se encuentra la pintura sino también a aspectos que forman parte de la composición de la misma.

Muralismo: motivos y técnicas

El arte mural ha variado durante todos los siglos, aunque mantiene su razón principal que es ser elaborado sobre paredes, también se pueden considerar los techos.

Motivos principales de la pintura mural

En cuanto a los motivos, pueden ser variados. Por ejemplo, encontramos el movimiento mexicano que tomó temas como la política y el nacionalismo, pero también hay otras manifestaciones como el grafitti y que hoy en día se considera una de las formas de hacer pintura mural.

Técnicas más utilizadas en la pintura mural

Las técnicas para plasmar murales han evolucionado a lo largo de la historia. Los primeros hombres pintaban directamente sobre las paredes de las cavernas, mientras que en épocas más modernas se empezaron a utilizar una o varias capas que permitían una mejor conservación de la pintura.

Una de las técnicas más antiguas de preparación es la del fresco; en donde se usaban diversos materiales para finalizar con una capa delgada compuesta por arena y cal. Los romanos utilizaban colores a la cera (encáustica); mientras que artistas como Rivera y Orozco utilizaban pintura acrílica.

Algo que hay que tener muy en cuenta es que dependiendo de la técnica a utilizar y los materiales, se determinará cómo será la preparación de mural para que el resultado final sea óptimo y se pueda conseguir una textura adecuada para trabajar.

Las técnicas principales son:

  • Pintura al temple: De todas, esta es una de las más utilizadas. Para llevarla a cabo, los colores se disuelven en agua con aglutinantes y estos suelen ser materiales de origen orgánico, generalmente. Al hacerlo, se puede obtener una pintura con características de acabado mate.
  • Pintura al óleo: Para los murales, empezó a utilizarse en el siglo XV. La técnica del óleo permite obtener murales con un acabado mucho más brillante y también poder trabajar mejor las sombras, las luces y las transparencias. De igual forma, gracias a que puede trabajarse mediante capas, resulta mucho más fácil borrar o modificar lo que ya se pintó.
  • Pintura al fresco: Aunque se utiliza desde el antiguo Egipto, la pintura al fresco se desarrolló mucho mejor para la época romana. Para lograrla, los colores se disuelven en agua o agua de cal. Cuando se secan, se integran con la superficie en donde se elaboró el mural.

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